Una ojeada a los túneles del Castillo del Príncipe, en La Habana

Una foto del Catillo del principe, actual unidad militar

La Colina del Príncipe es una modesta elevación que se encuentra en las inmediaciones del más famoso Hospital de La Habana: el Hospital Universitario “General Calixto García”. La Colina no llama la atención por su modesta altura ni por su vegetación, pero si por los misterios que oculta, misterios que datan de diversas épocas de la historia del Castillo. En su interior se halla un sistema de túneles, celdas, galeras, pasadizos secretos, escaleras y elevadores que conducen hasta las profundidades; donde se encuentra una cárcel, que constituye posiblemente, una de las prisiones  más antiguas y seguras de La Habana,  tan antigua que data de la época de la dominación española y aún permanece en uso.

 Pero la cárcel no ocupa todo el interior del Castillo del Príncipe, existen también talleres de carpintería naval, en otra parte relativamente aislada, se encuentra un puesto de mando de servicios médicos para tiempos de guerra y un hospital de campaña. Fue en una de esas movilizaciones tan frecuentes en los primeros años de la revolución que tuve que frecuentar esta zona de los túneles, en funciones médicas. Mi memoria solo recuerda esta visión aproximada del interior de los túneles del Castillo del Príncipe.    

 

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Acerca de fernandob33

Nací en Madrid en 1928. Emiliano, mi padre, fue un escultor famoso que murió cuando participaba como voluntario en la guerra contra Franco. Mi madre y yo fuimos evacuados (como todas las mujeres y niños) hacia Levante. Después, a Argelia y luego a Argentina, donde comencé mi carrera de médico. De este país luego de una larga prisión por mis ideales, fui expulsado a España, pero acogido como refugiado político por Hungría, donde por fin pude terminar mi carrera. A la par de mis estudios trabaje como traductor simultáneo lo que me permitió recorrer casi todos los países socialistas incluido Viet Nam. La Revolución Cubana reavivó mis ansias revolucionarias luego de años de vida en Hungría. Por pura casualidad, me enteré que Ernesto, mi amigo de la infancia, había luchado con Fidel en la Sierra Maestra y era un líder conocido como el “Che”. Con su ayuda, pues no poseía pasaporte, pude viajar a la isla, donde trabajé como médico e investigador social. Además me enamoré y encontré la felicidad con Laly y los dos bravos hijos que me dio: Ernesto y Fernando. Junto a Ana Maria, de mi primer matrimonio con Isabel, una compañera de estudios húngara, son mis grandes orgullos en la vida. Libros publicados: Diccionario Húngaro-Español Diccionario Español-Húngaro Mis Vidas Sucesivas Hungría 1956. Crónica de una insurrección. eBook. Editorial Ruth. 2014. Criminología Social. Con Alejandro Aldana Fong. De próxima aparición. Varios trabajos sobre la Delincuencia.
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