La casa en Elche de Don Isidro

El abuelo Isidro y sus nietos

El abuelo Isidro y sus nietos

En su búsqueda de una habitación confortable a sus propósitos naturistas, Don Isidro no escatimó esfuerzos. Una vez escogido el lugar que le parecía adecuado y dentro de sus posibilidades, pasó buena parte de ese año transportando los materiales de construcción que la obra requería (principalmente cal). La obra por caprichos del antiguo propietario constaba de unas dos o tres hectáreas de sembradío. Estas suministrarían sus alimentos. Pero lo verdaderamente notable no era el sembradío, lo que llamaba realmente la atención era una oquedad alargada que en su tiempo hubiera sido una piscina de haber sido terminada. En la actualidad (la actualidad de la época de Don Isidro), era simplemente eso: un hueco, el que (aproximadamente a la mitad de este) los chicos: Tenio y yo abrimos una especie de “cueva” que nos permitía estar cómodamente en ella, la que utilizábamos para leer los “Miserables”, cosa que hacíamos religiosamente todos los días.

 Sobre la parte más alargada de esta especie de hueco, fue que Isidro construyó lo que sería “su casa” y en perspectiva, en una perspectiva lejana, la casa de sus 7 hijos. Era una perspectiva real pero la Guerra la frustró: quedó nada más la casa del abuelo, la de Doña Isa y la de mi padre Emiliano. Todo esto en tres plantas…ah me faltaba la casita de Manola, la viuda del sastrecillo de Ocaña, fusilado por los franquistas. Esta última no formaba parte de Hueco, sino que estaba algo apartada.

Así, a finales de 1937 en la “casita de Elche”, como ya era costumbre llamar a la casa del abuelo, vivíamos junto a él en aquel reducido espacio: Manola, Tenio, Antina, Elvira y yo durante dos años aproximadamente, hasta que la guerra nos separó en distintas direcciones, provincias y países.

 Fuimos separados pero cada uno llevaba en su mochila las experiencias de vida acumuladas durante todo ese tiempo.

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Acerca de fernandob33

Nací en Madrid en 1928. Emiliano, mi padre, fue un escultor famoso que murió cuando participaba como voluntario en la guerra contra Franco. Mi madre y yo fuimos evacuados (como todas las mujeres y niños) hacia Levante. Después, a Argelia y luego a Argentina, donde comencé mi carrera de médico. De este país luego de una larga prisión por mis ideales, fui expulsado a España, pero acogido como refugiado político por Hungría, donde por fin pude terminar mi carrera. A la par de mis estudios trabaje como traductor simultáneo lo que me permitió recorrer casi todos los países socialistas incluido Viet Nam. La Revolución Cubana reavivó mis ansias revolucionarias luego de años de vida en Hungría. Por pura casualidad, me enteré que Ernesto, mi amigo de la infancia, había luchado con Fidel en la Sierra Maestra y era un líder conocido como el “Che”. Con su ayuda, pues no poseía pasaporte, pude viajar a la isla, donde trabajé como médico e investigador social. Además me enamoré y encontré la felicidad con Laly y los dos bravos hijos que me dio: Ernesto y Fernando. Junto a Ana Maria, de mi primer matrimonio con Isabel, una compañera de estudios húngara, son mis grandes orgullos en la vida. Libros publicados: Diccionario Húngaro-Español Diccionario Español-Húngaro Mis Vidas Sucesivas Hungría 1956. Crónica de una insurrección. eBook. Editorial Ruth. 2014. Criminología Social. Con Alejandro Aldana Fong. De próxima aparición. Varios trabajos sobre la Delincuencia.
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